El papa León XIV destacó la creciente sensación de abandono que enfrentan muchos adultos mayores, especialmente aquellos que viven en soledad o en hospitales, donde su identidad corre el riesgo de reducirse a un número o una enfermedad. Ante esta realidad, convocó a las familias a recuperar la tradición de visitar a sus abuelos y ancianos, extendiendo este gesto también a aquellos que no reciben visitas.
En su mensaje durante la VI Jornada Mundial de los Abuelos y los Ancianos, el pontífice exhortó a llevar no solo la presencia física, sino también la cercanía y el afecto, transmitiendo así la atención y el amor de toda la comunidad eclesiástica. Subrayó que la Iglesia es consciente del sufrimiento de esta generación y del prejuicio que a menudo enfrentan, cuando son vistos sólo por sus fragilidades o dependencias.
León XIV invitó, a su vez, a los mismos adultos mayores a no sentir vergüenza por su vulnerabilidad y a reconocer que el cuidado mutuo es una necesidad compartida en todas las etapas de la vida. Refiere además que en un contexto marcado por conflictos bélicos y tensiones sociales, muchos se preguntan sobre el futuro que esperan para sus nietos, por lo que alentó a unirse en oración por la paz mundial.
En otro acto durante su visita al Vaticano, el papa reafirmó la condena de la Iglesia hacia el antisemitismo y toda forma de discriminación. En una audiencia con la organización benéfica judía United Jewish Appeal-Federation of New York, reconoció el compromiso humanitario de esta entidad, que brinda ayuda social a comunidades vulnerables alrededor del mundo.

