La situación del sistema de dependencia en Extremadura sigue marcada por retrasos y falta de avances, según revela el último informe del Observatorio Estatal para la Dependencia. Actualmente, 8.663 personas permanecen en lista de espera para recibir algún tipo de ayuda o prestación, un aumento del 2,9% desde principios de año que refleja un estancamiento en la gestión.
Aunque el tiempo medio para tramitar los expedientes en la región es de 259 días, un plazo inferior a la media nacional de 320 días, continúa superando ampliamente el límite legal de 180 días establecido por la normativa. Además, este retraso no ha mostrado reducción a lo largo del año, a diferencia de otras comunidades que han conseguido disminuir la demora.
El informe también señala un aspecto crítico: durante los primeros cinco meses del año, 684 personas fallecieron mientras esperaban atención, convirtiendo a Extremadura en una de las comunidades con el mayor número de muertes en lista de espera, solo superada por territorios más poblados. De estos fallecimientos, 291 estaban pendientes de la valoración del grado de dependencia y 393 ya tenían reconocido el derecho pero aguardaban la prestación o el servicio.
El porcentaje de personas desatendidas en la región alcanza el 14%, cifra superior al 11,5% que registra la media nacional. Este indicador comprende tanto los casos aún por valorar como aquellos que, concedida la ayuda, no han comenzado a recibir el servicio correspondiente.
El escenario refleja un sistema saturado donde no solo el volumen de expedientes pendientes dificulta la atención, sino el estancamiento en la mejora de los tiempos de respuesta. Mientras otras comunidades reducen sus demoras, Extremadura mantiene un retraso promedio cercano a nueve meses, más de dos meses por encima del plazo legal.

