El ciclo escolar 2025-2026 llegó a su fin en Yucatán con una amplia variedad de actividades que incluyeron convivencias, festivales y ceremonias especiales en distintas escuelas del estado. En varios planteles, la jornada de cierre se alejó del formato tradicional y se vivió con mayor dinamismo, mientras que en otros la asistencia fue notablemente menor, ya que algunos padres decidieron adelantar el descanso o no llevar a sus hijos en los días previos.

Un ejemplo destacado ocurrió en la primaria Rafael Ramírez Castañeda, en Umán, donde se organizó un festival bajo la temática “Ruta musical”. Cada grupo escolar representó una etapa distinta de la música, con presentaciones que recorrieron géneros que van desde la música disco hasta el can can y canciones icónicas de Michael Jackson. Los alumnos participaron con coreografías y vestuarios especiales, mientras que padres de familia acudieron temprano para asegurar lugar y capturar imágenes del evento. Los estudiantes de sexto grado tuvieron además una ceremonia propia, pensada como una despedida personal y más amplia, marcando el cierre de su etapa primaria.

Recorriendo otras escuelas, la dinámica se replicó con variantes según el nivel y el tipo de institución. En un colegio particular del norte de Mérida, los niños disfrutaron de un convivio con mesas dispuestas para compartir alimentos y despedirse antes de las vacaciones. También en el preescolar Benito Juárez García, en la colonia José María Iturralde, la jornada final transcurrió en un ambiente de celebración amable y ordenada, con menor afluencia de personas que en días escolares comunes y decoración con globos en la entrada.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) estableció oficialmente que el cierre formal del ciclo escolar corresponde al 15 de julio, sin embargo, varias escuelas implementaron actividades de despedida o adelantaron el término de clases para facilitar el descanso vacacional de alumnos y docentes. Estas prácticas reflejan una tendencia a flexibilizar el calendario escolar durante los últimos días, adaptándose a las necesidades y expectativas de las familias y comunidades educativas del estado.

En este contexto, la clausura del ciclo 2025-2026 no solo se vivió como un cierre académico, sino también como un espacio para estrechar la convivencia entre estudiantes, maestros y familias, consolidando vínculos a través de expresiones culturales y momentos de reconocimiento que marcaron el fin de un ciclo escolar.