La seguridad durante la visita del papa León XIV al muelle de Arguineguín se gestionó desde un puesto de mando avanzado (PMA), donde una treintena de agentes de Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Local, Policía Canaria y Protección Civil trabajaron coordinados para garantizar el desarrollo sin incidentes del evento.
Con varios meses de preparación, el operativo contó con cinco pantallas que mostraban imágenes en tiempo real de las carreteras de Gran Canaria, el estado del tráfico y vistas aéreas del puerto, permitiendo tomar decisiones rápidas y precisas ante cualquier situación. Este control total permitió monitorear desde la llegada de miles de asistentes y voluntarios hasta la movilidad del papa y la posible formación de caravanas en la vía.
La Unidad Especial de Intervención (UEI) desplegó un equipo de tiradores de precisión desde las azoteas del pueblo para vigilar las zonas clave de la ceremonia, con un equipo de reacción listo para atender cualquier amenaza grave. Además, se coordinaron medios aéreos para filmar y supervisar el entorno, reforzando la seguridad perimetral del muelle y la lámina de mar donde se desarrolló el acto.
El operativo también recordó la crisis humanitaria de 2020, cuando miles de migrantes permanecieron hacinados en el mismo espacio durante la pandemia. Esta experiencia impulsó un despliegue dispuesto a evitar situaciones similares y garantizar el orden y seguridad en un evento con alta afluencia de personas.
El control integral del puesto de mando incluyó la supervisión del tráfico, la gestión de emergencias y la coordinación de los distintos cuerpos policiales y civiles, desde la primera luz del día hasta después del desalojo del muelle, asegurando un dispositivo preparado para cualquier eventualidad durante la visita papal.

