La violencia vicaria permanece sin reconocimiento en Chihuahua, lo que mantiene en situación de vulnerabilidad a miles de mujeres y menores afectados por esta forma de agresión. La diputada Jael Argüelles Díaz, de Morena, exigió al PAN que deje de bloquear la reforma que permita incorporarla en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
Argüelles criticó la parálisis legislativa que impide avanzar en un tema fundamental de derechos humanos y acceso a la justicia. Destacó que, mientras 27 estados ya tipificaron la violencia vicaria, Chihuahua sigue siendo el único estado que no ha dado ese paso, lo que limita la capacidad de las instituciones para intervenir y proteger a las víctimas.
La legisladora recordó que la violencia vicaria consiste en agresiones indirectas a mujeres a través del daño a sus hijos e hijas, una práctica que permanece invisible si no está reconocida legalmente. Añadió que nombrar la violencia es el primer paso para combatirla, ya que sin reconocimiento legal las víctimas quedan desprotegidas y las autoridades sin herramientas efectivas para actuar.
Asimismo, hizo referencia al Compromiso Nacional por la Vida, la Felicidad y el Respeto a las Mujeres, firmado por la gobernadora Maru Campos junto con otras autoridades, en el que se asumió el compromiso de erradicar la violencia de género y garantizar justicia. Sin embargo, Argüelles advirtió que hasta ahora este pacto no se ha traducido en acciones concretas en el estado.
La diputada urgió a todas las fuerzas políticas a dejar de lado la indiferencia y permitir que se avance en esta reforma, subrayando que la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres demanda hechos más que discursos. Señaló que la omisión legislativa también tiene consecuencias negativas para quienes sufren esta violencia.
En concreto, la reforma busca dotar de un marco legal que proteja específicamente a mujeres, niñas y niños contra el daño psicológico y emocional provocado a través de la violencia vicaria, brindando mayor acceso a la justicia y mecanismos institucionales para su defensa.
En este contexto, la petición de Jael Argüelles representa un llamado a actuar con responsabilidad y a garantizar derechos que permitan proteger a las víctimas de una forma de violencia que hasta ahora permanece prácticamente invisible en Chihuahua.

