Un juez federal en Nuevo León otorgó la libertad a Mario Alberto Cárdenas Medina, conocido como “El Betito” y sobrino de Osiel Cárdenas Guillén, exlíder del Cártel del Golfo. La resolución judicial le concedió una suspensión definitiva que revirtió su detención y la de dos personas más vinculadas a él.

La decisión se basó en el juicio de amparo 419/2026, donde el Juez Primero de Distrito en Materia Penal, Mario Jorge Melo Cardoso, estableció la suspensión definitiva de la prisión preventiva oficiosa que pesaba sobre los acusados. La resolución fue publicada recientemente en la página oficial del Órgano de Administración Judicial.

La liberación también benefició a Raúl Ramírez, compadre de Cárdenas Medina, y a su presunto lugarteniente Kevin Alberto Castro. Los tres habían sido detenidos en diciembre pasado al sur de Monterrey, vinculados a portación ilegal de armas exclusivas de las Fuerzas Armadas, posesión de cargadores y cartuchos de uso exclusivo, así como a delitos contra la salud relacionados con metanfetaminas.

Tras la resolución, en una nueva audiencia el sábado se modificaron las medidas cautelares para los tres detenidos. Mario Alberto Cárdenas deberá presentarse periódicamente ante la Guardia Nacional en Tamaulipas, entregar una garantía económica y tiene prohibido salir del país.

Raúl Ramírez deberá presentarse ante autoridades en Tamaulipas y también tiene prohibida la salida del territorio nacional, mientras que Kevin Alberto Castro realizará presentaciones periódicas ante la autoridad en Quintana Roo.

Esta no es la primera vez que “El Betito” enfrenta detenciones: ya había sido arrestado en 2009 en Tamaulipas y en 2019 en el Estado de México, lo que mantiene su historial judicial ligado a enfrentamientos legales con autoridades federales.