Una jueza federal de Nuevo Laredo frenó la orden de prisión preventiva oficiosa contra Yahleel Abdala Carmona, exsecretaria de Bienestar, quien enfrenta acusaciones por el uso indebido de atribuciones en contratos irregulares relacionados con la distribución de despensas por casi mil millones de pesos. Gracias a este fallo, Abdala continúa su proceso legal en libertad, aunque bajo estrictas medidas cautelares.
Anteriormente, una jueza de control la había vinculado a proceso y había dictado prisión preventiva al considerar que existía el riesgo de que la exfuncionaria incumpliera con su comparecencia judicial. Sin embargo, el amparo otorgado suspendió cualquier orden de detención o ingreso a prisión, permitiéndole permanecer libre mientras se realiza la investigación complementaria, la cual podría extenderse por cerca de seis meses.
Entre las medidas cautelares impuestas figura la restricción de movimiento, que prohíbe a Abdala salir del país o del estado. Además, debe cumplir con comparecencias periódicas ante la autoridad judicial y firmar en cada una de ellas. Entregó su pasaporte y visa para evitar la fuga y tuvo que acreditar un domicilio fijo donde pueda ser localizada. Finalmente, está obligada a asistir a todas las audiencias programadas, ya que cualquier incumplimiento podría revertir esta libertad y resultar en prisión preventiva.
Se observa una relación tensa entre la exfuncionaria y la prensa que cubre su caso, con constantes señalamientos de parte y parte. En su paso por la política local, Abdala fue una figura destacada, especialmente en la presidencia estatal del PRI y como diputada, donde protagonizó intensos debates con su rival Carmen Lilia Cantúrosas, con quien compitió por la alcaldía de Nuevo Laredo en dos ocasiones, perdiendo ambas. Su carrera parece de momento detenida por las acusaciones que enfrenta.
El proceso judicial abierto revela la complejidad del caso y las medidas que la justicia adopta para equilibrar la presunción de inocencia con la necesidad de garantizar la presencia de la acusada durante la investigación. La resolución de la jueza federal refleja un esquema de protección tradicional frente a la prisión preventiva oficiosa, dejando en pausa el encarcelamiento mientras se desarrolla el proceso legal.

