La exsecretaria de Bienestar, Yahleel Abdala Carmona, podrá seguir su proceso legal en libertad, luego de que una jueza federal otorgara un amparo que suspende la orden de prisión preventiva dictada en su contra. Esta decisión frena una medida considerada obligatoria inicialmente por la jueza de control que vinculó a proceso a la funcionaria por supuestos delitos relacionados con contratos irregulares de despensas por casi mil millones de pesos.
La jueza federal Judith Alhelí Andrade, con sede en Nuevo Laredo, determinó que mientras avanza la investigación complementaria del caso, que se extenderá por seis meses, cualquier orden para detener o ingresar a prisión a Abdala queda suspendida. Esto significa que la exfuncionaria deberá cumplir con varias restricciones que buscan garantizar su comparecencia y evitar que evada la justicia.
Entre las condiciones impuestas se encuentran la prohibición de salir del país o del estado, presentaciones periódicas ante la autoridad judicial con firma obligatoria, la acreditación de un domicilio fijo y la entrega de pasaporte y visa. Además, deberá asistir a todas las audiencias previstas; el incumplimiento de estas medidas puede conducir a la revocación del amparo y la orden inmediata de prisión preventiva.
La decisión representa un contraste con la primera resolución dada por la jueza de control Gloria Paloma Gómez, quien vio un riesgo concreto de fuga y por ello ordenó la prisión preventiva oficiosa a Yahleel Abdala, también conocida por sus siglas YAC. Sin embargo, el amparo concedido ha permitido que la exfuncionaria continúe su proceso sin estar privada de su libertad, aunque bajo vigilancia judicial estricta.
En el ámbito político y social, Yahleel Abdala mantiene una actitud reservada y procura evitar confrontaciones con la prensa que sigue el caso, pese a la tensión latente. La exdiputada del PRI fue una figura relevante en la política local, conocida por sus debates con su rival Carmen Lilia Cantúrosas, especialmente en la carrera por la alcaldía de Nuevo Laredo, lugar donde ambas se disputaron cargos en distintas ocasiones.
Actualmente, Abdala enfrenta un acusado giro de su carrera, donde las acusaciones de peculado han marcado un episodio difícil en comparación con la proyección política que tuvo años atrás. Su inclusión en el gabinete estatal bajo la administración de Pancho Cabeza fue uno de sus últimos cargos públicos antes de las denuncias.

