El dirigente estatal de Morena, Jacinto González Varona, defendió la gestión de su partido frente a las acusaciones que lo señalan como responsable del aumento de la violencia en el país. Aseguró que los grupos delictivos que operan en México no nacieron bajo su administración, sino que son un legado de décadas de abandono y de políticas fallidas de anteriores gobiernos.

Como ejemplo, cuestionó la relación de Morena con los cárteles más reconocidos, señalando que organizaciones como el Cártel de Sinaloa y los Arellano Félix existían mucho antes de que su partido llegara al poder. Rechazó que se les atribuya la creación o el fortalecimiento de estos grupos, cuya historia se remonta a períodos anteriores.

González Varona resaltó que la actual administración federal, conocida como la Cuarta Transformación, ha optado por implementar una estrategia distinta para combatir la violencia. Esta propuesta combina tareas de inteligencia, una mayor presencia institucional en las comunidades y programas sociales enfocados en atender las raíces del problema delictivo.

Entre las acciones prioritarias mencionó la prevención del reclutamiento de jóvenes por parte de organizaciones criminales y la protección de los espacios comunitarios. Para lograrlo, destacó la importancia de fortalecer las oportunidades educativas, deportivas y laborales, como herramientas para alejar a la juventud de la delincuencia.