Los dispositivos con forma de cámara que Bad Bunny entrega a los asistentes de sus conciertos en España funcionan con tres pilas, cuyo incorrecto reciclaje podría contaminar millones de litros de agua. Organizaciones especializadas alertaron que estos aparatos luminosos, parte de la experiencia visual en su gira “Debí Tirar Más Fotos”, implican un potencial impacto ambiental grave si no se desechan de forma responsable.

Una pila salina común usada en estos dispositivos puede contaminar hasta 12,000 litros de agua. Dado que cada “cámara” lleva tres pilas, una unidad mal desechada podría afectar 36,000 litros, equivalentes al consumo diario de varios españoles. Si las pilas fueran del tipo alcalinas, la contaminación aumentaría drásticamente, llegando a impactar casi 167,000 litros de agua por pila.

Este problema se agrava teniendo en cuenta las cifras de asistencia: con aproximadamente 600,000 entradas vendidas para los doce conciertos en España, y alrededor de 50,000 espectadores por función, el uso de estas cámaras supone un gran volumen de pilas en circulación y, por tanto, un alto riesgo ambiental.

El mal manejo de estas baterías genera filtraciones de metales y componentes químicos al suelo, que terminan por contaminar las aguas subterráneas, una fuente vital para el consumo humano. En caso de reciclarse incorrectamente, las pilas alcalinas de un solo concierto podrían contaminar hasta 25,000 millones de litros de agua, suficiente para llenar miles de piscinas olímpicas.

En total, la suma de los doce conciertos podría resultar en la contaminación de 300,000 millones de litros de agua si no se toman medidas adecuadas, afectando cuerpos hídricos importantes como el Lago de Sanabria, el más grande de España. Por otro lado, si las pilas son del tipo salino, la cifra disminuye, pero sigue siendo significativa: cerca de 21,000 millones de litros contaminados al final de la gira.

Las organizaciones responsables del reciclaje, como Ecolec, hacen un llamado a los asistentes para que no tiren las cámaras completas a la basura común y se preocupen por reciclar las pilas por separado. Muchas de estas cámaras se llevan como recuerdo o coleccionables, lo que complica su retorno para su tratamiento adecuado.