Malillany Marín salió al paso de las recientes acusaciones que vinculan a Verónica Castro con presuntos tocamientos indebidos hacia su hijo Cristian Castro durante la infancia. Calificó estas versiones como sin fundamento y advirtió sobre el profundo daño emocional que provocan tanto a la conductora como a su familia.
La actriz destacó la relación de respeto y cariño que mantiene con Verónica Castro, recordando incluso un regalo significativo: una Virgen de Guadalupe que la primera actriz le entregó. En sus declaraciones ante los medios enfatizó que nunca emitiría comentarios sin base sobre un tema tan delicado y comentó que la polémica responde, en su opinión, a la metáfora de que cuando alguien da frutos, siempre encontrará quien le tire piedras.
Este respaldo se da en medio de un debate público donde algunos analistas y conductores de espectáculos advirtieron que conocer la intimidad familiar en su totalidad es imposible, por lo que es arriesgado defender sin reservas a ninguna de las partes. Aun así, parte del análisis consideró que la acusación carece de lógica, pues recientemente Cristian Castro expresó su intención de vivir cerca de su madre, lo que dificultaría entender que mantuviera esa cercanía si existiera un daño perpetrado en la infancia.
Durante el mismo encuentro con la prensa, Marín también fue consultada sobre su pasado vínculo con la familia de Joan Sebastian, resultado de su relación con José Manuel Figueroa. La actriz celebró que el proceso legal para resolver la herencia del cantautor avance favorablemente, aunque descartó cualquier posibilidad de recibir bienes, asegurando que el único valor que le quedó fue el cariño que Joan Sebastian le tuvo en vida.

