Meta lanzó en 2024 un nuevo modelo de cuentas para adolescentes que introduce una serie de protecciones automáticas diseñadas para mejorar la seguridad de los menores en sus plataformas, especialmente en Instagram, la red social más utilizada por este grupo. La configuración predeterminada incluye cuentas privadas, restricciones de contenido basadas en clasificaciones internacionales para mayores de 13 años, limitación de notificaciones durante la noche y alertas tras un tiempo prolongado de uso.

Estas limitaciones se aplican hasta que los usuarios menores de 16 años reciben el consentimiento de un padre o tutor para modificarlas. La idea es facilitar herramientas comprensibles que tanto adolescentes como padres puedan manejar con facilidad, usando un lenguaje conocido como el de las clasificaciones cinematográficas.

Las cuentas de adolescente ya están disponibles en Instagram, Facebook y Messenger. Sin embargo, Meta reconoce que en WhatsApp las posibilidades son menores debido al cifrado de extremo a extremo que protege la privacidad de los usuarios, lo que restringe las funciones de supervisión.

Los padres cuentan con opciones para supervisar a sus hijos sin invadir la privacidad de sus mensajes privados. Pueden consultar con quién han interactuado en los últimos siete días, el tipo de contenidos explorados (por ejemplo, si han buscado temas relacionados con deporte o cocina) y establecer límites de tiempo diarios para el uso de las aplicaciones. Al superar ese límite, la plataforma bloquea el acceso hasta el día siguiente. La supervisión es una función que debe ser aceptada tanto por padres como por hijos, promoviendo así el diálogo familiar.

Frente a la complejidad que enfrentan muchos padres para utilizar estas herramientas, Meta señala que el diseño simplificado responde a las demandas de expertos y familias. Sin embargo, la compañía también reconoce que lograr la adopción efectiva sigue siendo un desafío.

Sobre la relación entre las redes sociales y el malestar en los adolescentes, la responsable de Asuntos Públicos de Meta para España y Portugal destacó que no existe consenso científico que establezca una causalidad directa. Por ello, defiende que la regulación debe equilibrar la privacidad y la seguridad, insistiendo en la necesidad de un marco común europeo.

En este sentido, Meta propone que la verificación de edad en internet, uno de los retos más importantes para proteger a los menores, se realice mediante tecnologías de inteligencia artificial y que la responsabilidad de su implementación recaiga también en las tiendas de aplicaciones.