El estado de Morelos registró la tasa más alta de feminicidios en el país, con una cifra que casi cuadruplica la tasa nacional oficial, situándose en 2.02 víctimas por cada 100 mil mujeres. De enero a mayo del año en curso, se reportaron 14 casos de feminicidio en la entidad, conforme al último informe del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
El análisis mensual indica una fluctuación en el número de asesinatos: tres víctimas en enero, una en febrero, cuatro tanto en marzo como en abril, y un máximo de cinco casos en mayo. En ese último mes, tres mujeres fueron asesinadas con armas de fuego, una con arma blanca y otra mediante un método distinto, sin casos sin especificar el tipo de arma o instrumento.
Además de los feminicidios consumados, las tentativas también revelan una problemática persistente; el SESNSP documentó varios intentos durante los primeros cinco meses: cuatro en enero, tres en febrero, uno en marzo y abril respectivamente, y nuevamente tres en mayo. Estos datos confirman la continuidad de la violencia extrema contra las mujeres en Morelos.
Colectivos feministas coinciden en que la situación podría ser aún más grave, pues denuncian que ciertos asesinatos de mujeres se clasifican erróneamente como homicidios dolosos, evitando que sean tratados bajo el protocolo específico de feminicidio. Esto podría derivar en una subestimación de la verdadera magnitud de la violencia feminicida en el estado.

