Morena ha implementado en el Oriente del Estado de México y la zona volcanes un mecanismo político que, sin ser campaña formal, funciona como propaganda anticipada. A través de asambleas informativas, el partido mantiene ocupación territorial y activa sus estructuras localmente sin declarar candidaturas, anticipándose así a la contienda electoral.

Estos encuentros se presentan bajo el argumento de organización interna, defensa de la soberanía o fortalecimiento del movimiento, pero en la práctica cumplen una función política clave: movilizar militantes, simpatizantes, liderazgos y operadores regionales para proyectar y medir su fuerza territorial. De esta forma, Morena sostiene una narrativa de continuidad y control territorial en la región.

La estrategia se despliega en una decena de municipios que conforman un corredor estratégico para el partido, donde se concentran población, gobiernos municipales afines y liderazgos locales. Entre ellos destacan Ecatepec, Ixtapaluca, Chalco, Valle de Chalco, La Paz, Chimalhuacán, y en la zona volcanes, Amecameca, Tlalmanalco, Ozumba, Atlautla, Ecatzingo, Juchitepec y Tepetlixpa. Aunque la intensidad varía, estas localidades conforman una red coordinada en la que las asambleas se replican por distrito y grupos políticos.

En estos eventos, la presencia recurrente de dirigentes estatales, alcaldes, legisladores, síndicos, regidores y operadores políticos confirma que el objetivo va más allá de informar. Se trata de consolidar apoyos, ordenar fuerzas internas y exhibir alianzas antes de que arranque formalmente la campaña electoral. Así, las asambleas se convierten en espacios para la activación territorial y la afiliación política.

Particularmente en Ecatepec, uno de los municipios con mayor peso electoral y población del corredor, estas asambleas han adquirido rol central como ejercicio de fortalecimiento estructural. La convergencia entre dirigencias, autoridades municipales y enlaces distritales ratifica que estos eventos revisten carácter de preparación política previa al proceso electoral, orientada a construir una base sólida de apoyo para los próximos contendientes.