María Guadalupe Sánchez, de 61 años, vive una batalla legal que amenaza con dejarla sin su único hogar, un pequeño cuarto en la colonia Moderna de la alcaldía Benito Juárez, Ciudad de México. A pesar de sus discapacidades visual y auditiva, enfrenta un proceso penal por despojo que podría resultar en su desalojo y encarcelamiento. Su vivienda, de apenas seis metros cuadrados y deteriorada por la humedad, está rodeada de edificios modernos, reflejando la presión inmobiliaria que afecta a muchos adultos mayores vulnerables.
El caso ha sido denunciado por el abogado Hugo Torres, quien señala la existencia de una red delictiva que aprovecha trámites jurídicos simulados y presuntas complicidades con servidores públicos para despojar a los dueños legítimos. Según la denuncia, la propiedad de Martínez ya estaba en manos de estos esquemas irregulares mucho antes de que ella recibiera las primeras notificaciones judiciales meses atrás.
Desde que fue vinculada a proceso a inicios de año, María Guadalupe debe acudir periódicamente a firmar ante la autoridad, un esfuerzo que resulta difícil debido a su diagnóstico de síndrome de Menière, que afecta su equilibrio y dificulta el uso del transporte público. Las autoridades le han impuesto la opción de abandonar su casa para ir a un albergue o enfrentarse a la prisión en Santa Martha Acatitla, lo que agrava su situación.
Además, la mujer ha sufrido hostigamiento en su propio domicilio, donde sujetos desconocidos golpean su puerta en las madrugadas para intimidarla y forzarla a abandonar la propiedad. Tras la muerte de su madre y hermana en años recientes, María Guadalupe vive sola y depende únicamente del apoyo de sus vecinas y de una pensión por discapacidad.
La defensa legal de la mujer ha solicitado la intervención de la jefa de Gobierno y del secretario de Vivienda de la Ciudad de México para detener el abuso y establecer mesas de trabajo que ofrezcan una solución. Sin embargo, hasta ahora las promesas oficiales no han resultado en un avance concreto, y el riesgo de perder su hogar y libertad continúa latente.

