Un operativo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Anthony, Nuevo México, causó alarma entre la comunidad hispana tras la detención de un hombre en un estacionamiento de un conjunto habitacional. Vecinos grabaron el momento en que agentes federales sometían al detenido, quien manifestaba sentirse víctima de una injusticia.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran un forcejeo tenso entre el individuo y los oficiales, con el hombre clamando que “Dios los está viendo” mientras intentaba frenar la acción. Finalmente, fue esposado y llevado en una unidad oficial lejos de la zona residencial.
Esta intervención revive las preocupaciones recurrentes en las comunidades migrantes establecidas en zonas fronterizas, donde se han reportado múltiples operativos focalizados. Los vecinos temen el impacto social y psicológico que generan estas operativos, considerando la presencia significativa de familias migrantes en la región.
En recientes años, el ICE ha intensificado sus controles en áreas con alta concentración de residentes provenientes de otros países, lo que eleva la tensión y despierta temores entre quienes viven en estas localidades. La divulgación de este nuevo caso volvió a poner en primer plano la discusión sobre el respeto a los derechos y al trato humano durante los procedimientos migratorios.

