En Jalisco, apenas un reducido grupo de pirotécnicos dispone de permiso oficial para ejercer su actividad, en medio de la ausencia de una legislación específica que regule el sector. De alrededor de 400 personas dedicadas a la pirotecnia, solo 70 cuentan con un permiso general para operar, lo que evidencia una brecha importante en el control y seguridad de esta práctica.

El presidente de la Unión de Pirotécnicos de Jalisco destacó que no existe una ley o norma que contemple de manera particular el manejo y regulación de la pirotecnia. La legislación vigente relacionada con productos peligrosos no incluye a estos materiales, lo que deja a los fabricantes y operadores en un marco legal impreciso.

Ante esta situación, el gremio propone establecer un proceso de certificación para quienes manipulan material explosivo, que involucre capacitación obligatoria y exija responsabilidades claras ante accidentes o negligencias. La certificación también busca homologar estándares técnicos que permitan clasificar a los pirotécnicos y definir parámetros específicos para su labor.

Asimismo, plantean la creación de protocolos para regular el uso de cohetes y otros artefactos en zonas urbanas. Entre las medidas sugeridas se encuentran la clasificación de productos permitidos, la delimitación de espacios autorizados para las detonaciones, la reducción de niveles de sonido en ristras y cohetes de alto impacto sonoro, así como la implementación de horarios estrictos para las quemas pirotécnicas.

Estas propuestas buscan no solo formalizar la actividad pirotécnica, sino también minimizar riesgos y mejorar la convivencia en las comunidades donde se realizan estas prácticas tradicionales.