El Ayuntamiento de Poncitlán aportará un predio destinado a la construcción de un humedal artificial, un sistema diseñado para el tratamiento sustentable de aguas residuales. Este proyecto busca mejorar la calidad del agua a través de procesos naturales replicados en un entorno controlado.

La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET) será la encargada de supervisar que el proyecto cumpla con sus objetivos ambientales, mientras que el Instituto Corazón de la Tierra se responsabilizará del diseño técnico, la construcción y la operación del humedal. La coordinación entre estas entidades promete un manejo eficiente y sostenible del recurso hídrico.

El convenio firmado establece compromisos claros para el diseño, construcción, operación, mantenimiento y supervisión del sistema de tratamiento, asegurando su continuidad más allá de los cambios administrativos municipales. De este modo, se ofrece certeza jurídica sobre el uso del terreno y la permanencia del proyecto en el largo plazo.

Para garantizar el seguimiento efectivo, se creó un Comité Técnico Permanente que monitorizará el funcionamiento y aprobará las medidas necesarias para la correcta operación del humedal. Este mecanismo forma parte central del acuerdo que estará vigente hasta diciembre de 2030.

Un humedal artificial es una ecotecnología que reproduce los procesos físicos, químicos y biológicos propios de los ecosistemas naturales para depurar el agua de forma sustentable. Este método representa una alternativa ecológica que ayuda a minimizar la contaminación y preservar los recursos hídricos en la región.