Alberto Israel Jasso Cruz, maestro del Instituto de Educación Media Superior (IEMS) de la Ciudad de México, se quitó la vida después de que una alumna lo acusó de presunto abuso sexual. La denuncia se presentó ante la dirección jurídica del plantel y el Ministerio Público, generando en el profesor una profunda crisis.
En un video difundido en redes sociales días antes de su muerte, Jasso Cruz rechazó categóricamente las acusaciones y explicó que, a lo largo de sus 25 años de docencia en el IEMS y en preparatorias del Estado de México, nunca había enfrentado una situación similar. Según relató, la denuncia refiere que la estudiante lo acusó de haberla tocado en seis ocasiones en un solo día, lo que le ocasionó a la joven crisis de ansiedad y cefalea tensional.
El maestro subrayó que los profesores no están exentos de enfrentar acusaciones de esta naturaleza, las cuales calificó como «estresantes y desmoralizadoras». Advirtió que estas denuncias pueden destruir vidas, consumen tiempo y recursos, y suelen llevar a la pérdida del empleo, la ruptura de vínculos sociales y familiares, y la llamada «cancelación social».
Jasso Cruz cuestionó que la presunción de inocencia no se respete adecuadamente en casos como el suyo, y afirmó que su suicidio no representó una aceptación de culpa, sino una protesta contra las fallas del sistema de justicia. Planteó su acto como un «sacrificio» para generar conciencia sobre la importancia de respetar los derechos de los acusados y mejorar el proceso legal.
Además, hizo un llamado para que las denuncias falsas no se presenten y dirigió un consejo a los docentes para mantener límites claros con los estudiantes, recordando que no forman parte de la familia y que deben evitar cualquier tipo de vínculo indebido.

