Quintana Roo alcanzó su menor nivel de pobreza en 15 años, producto de un conjunto de políticas públicas que combinaron el crecimiento económico con mejoras salariales y una expansión en los programas sociales.
Según Pablo Bustamante, secretario de Bienestar, alrededor de 177 mil personas dejaron atrás la pobreza durante los últimos años. Esta reducción obedece a una estrategia integral que atendió principalmente a las familias en situación de vulnerabilidad mediante apoyos alimentarios, de vivienda y servicios médicos.
Entre los programas con mayor impacto sobresale “Comemos Todas y Todos”, que distribuye mensualmente más de 60 mil apoyos alimentarios, beneficiando directa o indirectamente a más de 200 mil personas en el estado. Este programa asegura una ayuda constante que mejora la seguridad alimentaria de comunidades vulnerables.
Otra iniciativa destacada es “Conecta Quintana Roo”, que entrega tarjetas SIM gratuitas con acceso a internet, llamadas y mensajes. Este proyecto apunta a disminuir la brecha digital, beneficiando principalmente a jóvenes y familias con bajos ingresos, facilitando su inclusión en el entorno tecnológico y educativo.
Además, las Asambleas de Bienestar para el Pueblo acercan servicios a colonias y comunidades más alejadas. En estos espacios, las autoridades ofrecen apoyos funcionales, consultas médicas, medicamentos, análisis clínicos y además fomentan el mejoramiento de viviendas.
De cara a la segunda mitad de la administración estatal, el gobierno de Quintana Roo se comprometió a reforzar estos programas existentes y a desarrollar nuevas acciones con el fin de ampliar el alcance social y atender a un mayor número de beneficiarios.
Por último, Bustamante hizo un llamado a la población para informarse únicamente a través de los canales oficiales del gobierno estatal y de la Secretaría de Bienestar, con el objetivo de obtener información verídica sobre convocatorias, requisitos y fechas relacionadas con los distintos programas sociales.

