La Ciudad de México registró un nivel de radiación ultravioleta considerado extremadamente alto, lo que eleva el riesgo de daños en la piel y los ojos para la población que permanezca expuesta al sol sin protección adecuada.

Ante esta situación, las autoridades sanitarias y de protección civil instaron a la ciudadanía a tomar precauciones como evitar la exposición directa durante las horas de mayor radiación, usar protector solar de amplio espectro, ropa adecuada y mantenerse hidratados para reducir posibles afectaciones.

Estas condiciones extremas de radiación son habituales en periodos de intenso calor, cuando la atmósfera permite un mayor paso de los rayos ultravioleta. La recomendación principal es limitar actividades al aire libre, sobre todo en las horas cercanas al mediodía, y cuidar especialmente a grupos vulnerables como niños y personas mayores.

Las alertas por radiación alta forman parte de los sistemas de monitoreo ambiental que buscan proteger la salud pública ante variaciones meteorológicas extremas, especialmente en zonas urbanas como la capital mexicana, donde la contaminación también puede aumentar el efecto dañino de estos rayos.

Las autoridades continúan vigilando el índice de radiación ultravioleta para informar oportunamente y prevenir golpes de calor, quemaduras y otros problemas relacionados con la exposición solar excesiva.