Víctor Corrales Burgueño, diputado local por el Partido Sinaloense (PAS) y exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), ha tomado una postura pública para defender a su hijo Fausto Corrales, quien fue detenido en el marco de una investigación de alto perfil relacionada con el secuestro de El Mayo Zambada y el asesinato de Melesio Cuén.

En la audiencia inicial que se llevó a cabo, un juez dictó prisión preventiva para Fausto Corrales, aunque inicialmente había sido considerado testigo. Víctor Corrales expresó su confianza en que su hijo logrará demostrar su inocencia durante el proceso judicial, cuya siguiente audiencia fue aplazada para los próximos días.

Corrales Burgueño, de 71 años, es una figura reconocida en Sinaloa por su trayectoria educativa y política. Su formación inició en el área de procesamiento de productos pesqueros, pero se especializó en educación con estudios de licenciatura y maestría en la Universidad Autónoma de Sinaloa, además de un doctorado en educación obtenido en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

Su carrera profesional comenzó en 1979 como profesor investigador en la UAS, donde desempeñó diversos cargos directivos, incluyendo la dirección de Investigación y Posgrado. Fue presidente del Consejo Mexicano de Estudios de Posgrado (COMEPO) y vicepresidente de la Asociación Universitaria Iberoamericana de Posgrado. A lo largo de su carrera, publicó más de 80 artículos científicos y de divulgación.

Entre sus responsabilidades más destacadas estuvo la rectoría de la Universidad Autónoma de Sinaloa, cargo que ocupó entre 2009 y 2013, tras la gestión de Melesio Cuén. Posteriormente, Corrales Burgueño ingresó al Congreso de Sinaloa como diputado local de representación.

En lo personal, está casado y es padre de Fausto Corrales y Laura Sofía. Perdió a otro hijo, Alejandro Corrales, en 2019. Su experiencia y posición política ahora se cruzan con la situación legal que atraviesa su familia, un episodio que ha puesto su nombre nuevamente en el centro de la atención pública.