Jonathan Andic, hijo del creador de Mango, rechazó la acusación formal de homicidio respecto a la muerte de su padre durante una excursión en montaña. Ante este proceso judicial, decidió apartarse "temporalmente" de sus cargos en la empresa donde ejercía como vicepresidente, con el fin de concentrarse en demostrar su inocencia.
El incidente ocurrió cuando Isak Andic, fundador de la reconocida marca de moda, sufrió una caída que le provocó la muerte. Jonathan fue el único acompañante en ese paseo y desde entonces se convirtió en el principal sospechoso. La justicia le impuso medidas cautelares que incluyen la retirada del pasaporte, prohibición de salir del país y la obligación de presentarse semanalmente ante el juzgado.
En una carta abierta, Jonathan Andic expresó el dolor por la pérdida de su padre y la dificultad que representa enfrentar una acusación que describió como "grave, injusta e infundada". Mantiene que su vínculo con su padre fue profundo y afectuoso, aunque reconoció que existieron momentos complicados que, según dijo, superaron con esfuerzo y generosidad.
La investigación judicial se basa en algunos indicios que apuntarían a un posible móvil económico. Según el auto de la jueza, uno de los elementos que llaman la atención es la supuesta preocupación excesiva de Jonathan por el dinero, así como intentos previos de visitas al lugar del accidente. Además, se señala como posible motivo el cambio testamentario que Isak Andic planeaba para crear una fundación benéfica, lo cual podría afectar la herencia.
Ante estas circunstancias, Jonathan se ha desvinculado temporalmente de Mango para enfocarse en su defensa, aunque mantendrá su relación con otros proyectos familiares y sociales vinculados al grupo empresarial.

