El Gobierno de Estados Unidos lleva a cabo investigaciones sobre posibles vínculos entre los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, con organizaciones criminales, según un reportaje del diario Los Angeles Times. Estas indagatorias forman parte de una estrategia impulsada durante la administración de Donald Trump para revisar la relación entre funcionarios mexicanos y el crimen organizado.

La investigación señala que Durazo, quien fue secretario de Seguridad Pública federal, habría tenido cancelada su visa estadounidense el año anterior por sospechas relacionadas con actividades ilícitas, aunque el Gobierno de Sonora rechazó categóricamente esta versión y afirmó que el mandatario cuenta con la documentación vigente. La vocera Paloma Terán calificó la información como infundada y aseguró que no existen notificaciones oficiales sobre pesquisas en contra del gobernador.

En el caso de Américo Villarreal, el reporte apunta a investigaciones vinculadas con el contrabando de combustible, actividad vigilada especialmente en la frontera entre México y Estados Unidos. Villarreal supuestamente cuenta con protocolos migratorios especiales para cruzar territorio estadounidense, pero las autoridades de ese país no han emitido declaraciones oficiales al respecto. El gobernador de Tamaulipas negó las acusaciones por completo, asegurando que están basadas en información parcial y sin pruebas verificables.