Para minimizar el riesgo de importación del ébola, México impuso una restricción temporal de ingreso a viajeros y tripulación que hayan estado recientemente en Uganda, República Democrática del Congo o Sudán del Sur. La prohibición abarca a quienes hayan permanecido en estos países durante las tres semanas previas o cuyo viaje haya comenzado allí, aplicando a las entradas por vía aérea, marítima y terrestre.
Esta medida surge a partir de una solicitud de la Secretaría de Salud y fue formalizada por el Instituto Nacional de Migración (INM) mediante un oficio dirigido a aerolíneas, pilotos y empresas de transporte internacional. La restricción estará vigente por 60 días naturales y no afecta a personas con pasaporte mexicano, residencia legal o documentación que acredite la nacionalidad mexicana.
Las aerolíneas cuentan con la información actualizada en TIMATIC, la plataforma global que verifica requisitos migratorios y sanitarios antes del embarque. Aunque se busca contener el riesgo de casos importados, especialistas subrayan que la vigilancia epidemiológica es la herramienta clave para controlar posibles brotes dentro del país.
Un experto en Medicina del Viajero de la UNAM señaló que esta restricción migratoria puede ser insuficiente y hasta contraria a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En su opinión, el verdadero desafío es robustecer la detección oportuna de casos y la coordinación internacional, especialmente ante eventos masivos como la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Actualmente, la Secretaría de Salud confirma que no existen casos confirmados de ébola en México, y el riesgo de propagación sigue siendo bajo. Sin embargo, reforzó sus protocolos sanitarios en aeropuertos internacionales, intensificando filtros, revisiones de antecedentes de viaje y vigilancia de factores de riesgo para garantizar la seguridad de la población y visitantes.

