Veracruz se acerca a un proceso electoral clave para determinar la fuerza política en la entidad y en el Congreso de la Unión. En 2027, estarán en juego las diputaciones federales y las curules locales, posiciones que definen el peso político del estado a nivel nacional.
El estado aporta 19 distritos federales de mayoría relativa, equivalentes a alrededor del 7% de los legisladores federales, un porcentaje significativo para la conformación de mayorías en la Cámara de Diputados. Además, en el plano estatal, Morena busca mantener la hegemonía lograda en 2024 dentro del Congreso Veracruzano, lo que requerirá candidaturas sólidas y competitivas.
Bajo esta presión, la gobernadora ha optado por una estrategia centrada en la unidad interna del partido y en la integración de diferentes grupos que forman Morena en la entidad. Al mismo tiempo, ha priorizado rodearse de perfiles que compartan su visión y proyecto con experiencia y credibilidad públicas, para fortalecer la oferta electoral más allá del peso de la marca.
Mientras el proyecto de la 4T consolida sus bases, ya circulan posibles nombres para las contendencias que se disputarán en regiones clave. Por ejemplo, en la zona conurbada podría competir Bertha Ahued para una diputación federal, en Mina se menciona a la presidenta local del Congreso, Naomi Santos, y en Xalapa figuran Dorheny García y el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, como aspirantes potenciales. Estas candidaturas buscan combinar arraigo y reconocimiento con capacidad política para garantizar el triunfo.
Por otra parte, la oposición presenta señales de reorganización, con Movimiento Ciudadano destacando en algunas zonas y posicionándose como un competidor emergente para 2027. En contraste, PRI y PAN enfrentan mayores retos para recuperar terreno electoral perdido, debido a la fragmentación de sus bases y menor presencia pública.

