Durante la semana del 13 al 19 de junio de 2026, se reportó un nuevo caso humano de miasis por gusano barrenador en Yucatán, elevando a 33 el total acumulado desde 2025 en ese estado, según la Secretaría de Salud (SSA) de México. En Quintana Roo, se confirmaron dos nuevos casos en dos semanas consecutivas, sumando un total de 20. Por otro lado, Campeche lleva mes y medio sin registrar nuevos pacientes afectados por esta infestación.
La miasis es causada por la mosca Cochliomyia hominivorax, que deposita huevos en heridas abiertas y cavidades del cuerpo como ojos, boca, oídos, nariz o genitales. Al eclosionar, las larvas se introducen en los tejidos, provocando síntomas como la sensación de movimiento bajo la piel e intensa picazón, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El último Boletín Epidemiológico nacional registró un incremento notable en los casos de miasis humana a nivel país. Del 13 al 19 de junio se confirmaron 34 nuevos episodios, más del doble que los 15 reportados la semana anterior. Este aumento se refleja en los focos activos que pasaron de ocho a diez entidades con nuevos pacientes. Puebla lideró la lista con diez casos nuevos, seguida por Veracruz con nueve y Oaxaca con seis. Otros estados con reportes recientes son Chiapas, Ciudad de México, Colima, Guerrero, Michoacán, Quintana Roo y Yucatán.
En total, México acumuló hasta mediados de junio 329 casos humanos de miasis, casi el triple de los registrados en todo 2025. Esta enfermedad, también conocida como infestación por gusano barrenador del ganado, representa un reto sanitario creciente. La SSA y la OPS recomiendan mantener una adecuada higiene personal y en el entorno para evitar que la mosca encuentre lugares favorables para reproducirse y depositar sus huevos.
Esta situación resalta la importancia de fortalecer las medidas preventivas, especialmente en zonas rurales y donde la actividad pecuaria es común, ya que la infestación no solo afecta a animales sino también a la población humana. El control vectorial y la atención temprana de heridas abiertas son clave para disminuir la incidencia de esta parasitosis.

