El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda está golpeando con especial fuerza a los trabajadores sanitarios, quienes ya suman siete fallecimientos, entre ellos dos médicos. Más de dieciséis trabajadores de la salud contrajeron la enfermedad, principalmente en hospitales de la provincia de Ituri, donde se originó el foco principal.
Las autoridades de salud han reportado que la rápida propagación del virus dentro de los centros médicos se debe a fallas en los protocolos de prevención y control de infecciones, la carencia de equipo de protección personal adecuado, y la saturación de los sistemas de salud en una región marcada por conflictos armados y desplazamientos masivos. Esta situación preocupa por la debilitación que genera en la respuesta sanitaria al brote.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró esta situación como Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional debido al aumento acelerado de casos y al riesgo de contagios nosocomiales, es decir, dentro de los hospitales. Hasta los primeros días de junio, la RDC registró entre 381 y 452 casos confirmados de ébola junto con más de 64 muertes confirmadas, mientras Uganda reportó 19 casos y dos fallecimientos, algunos de ellos importados desde la RDC.
El foco principal está en la provincia de Ituri, pero la infección ya se ha extendido a las regiones de North Kivu y South Kivu. Expertos de la OMS, Médicos Sin Fronteras, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y Africa CDC trabajan en terreno para reforzar la vigilancia epidemiológica, rastrear contactos y suministrar materiales de bioseguridad a los centros afectados.
Una dificultad importante radica en que no existe una vacuna o tratamiento aprobado específicamente para la cepa Bundibugyo, lo que complica el control del brote. En respuesta, las autoridades sanitarias reclaman apoyo internacional para proteger mejor a los profesionales de la salud, quienes están expuestos en primera línea.
Paralelamente, se han intensificado las medidas de control sanitario y campañas informativas en las fronteras entre los países implicados, con el fin de contener la expansión del virus en la región y evitar un impacto mayor.

