El Instituto Nacional de Cancerología anunció que suspenderá temporalmente la admisión de nuevos pacientes con cáncer afiliados a Nueva EPS. La medida entra en vigencia el 1 de mayo y responde a la falta de un contrato vigente entre ambas entidades, así como a pagos pendientes por servicios ya prestados. Según el comunicado de la institución, durante varios meses continuó atendiendo pacientes sin acuerdo formal, pero resultó imposible concretar un esquema de pago por la cartera vencida ni obtener las autorizaciones necesarias para mantener el ingreso regular de nuevos casos.

La institución explicó que la decisión se tomó en defensa de su sostenibilidad operativa. "No hemos logrado establecer un contrato", señaló el Instituto, insistiendo en que "lo fundamental entre un asegurador y una institución prestadora es contar con un contrato y las autorizaciones respectivas". El anuncio aclaró que la medida fue postergada múltiples veces por compromiso con los pacientes, pero llegó un punto donde mantener la atención sin respaldo contractual dejó de ser viable.

Sin embargo, el cierre no será total. El Instituto precisó que continuará prestando atención sin restricciones para urgencias oncológicas durante las 24 horas, así como para niños, niñas y adolescentes con cáncer. Quienes reciban un diagnóstico reciente fueron recomendados comunicarse con Nueva EPS para ser orientados hacia otras instituciones habilitadas que asuman sus procesos terapéuticos.

La suspensión llega en un momento de tensiones crecientes entre prestadores y aseguradores en el sistema de salud colombiano. La medida revive la discusión sobre deudas entre EPS e instituciones prestadoras, una tensión recurrente que ha generado alertas en diferentes servicios. Que provenga del Instituto Nacional de Cancerología, una de las instituciones de referencia para oncología en el país, amplifica la dimensión del problema. En cáncer, los tiempos de diagnóstico, referencia y acceso a tratamiento suelen ser determinantes, por lo que cualquier ajuste en rutas de atención genera impacto inmediato en usuarios y familias.

El Instituto reafirmó su compromiso de trabajar con Nueva EPS para destrabar la situación y restablecer cuanto antes la recepción de nuevos pacientes. Por ahora, la incertidumbre rodea cuánto tardará en resolverse la falta de contrato y si los pacientes podrán ser reubicados sin afectar la oportunidad de atención.