Enrique Félix Robelo, presidente de Onexpo, confirmó el acuerdo tras la reunión de este martes. El nuevo tope se concreta días después de que la presidenta Claudia Sheinbaum expresara su intención de reducir aún más el costo del combustible.
Para alcanzar este precio objetivo, Petróleos Mexicanos deberá reducir 90 centavos por litro en sus Terminales de Almacenamiento y Reparto, complementado con una disminución adicional de 10 centavos en comisiones bancarias, sumando una baja total de 1 peso, según explicó Alejandro Montufar, director general de PETROIntelligence.
Actualmente, las TAR de Pemex ofrecen el diésel a 26.140 pesos por litro, dejando un margen de ganancia para los gasolineros de apenas 1.86 pesos por litro. El precio ha estado a la baja durante 18 días y se ubica en 28.197 pesos por litro, tras alcanzar su máximo de casi 28.8 pesos el 4 de abril.
Sin embargo, Montufar advirtió que será muy difícil cumplir con el nuevo objetivo, especialmente para las estaciones no suministradas por Pemex. Los importadores privados ofrecen el diésel al mayoreo entre 1 y 2 pesos por arriba del precio de la paraestatal, y algunos incluso lo comercializan a 30 pesos, un sobreprecio cercano al 15 por ciento.
En regiones como el centro y el Bajío, los importadores privados vendieron diésel a 29.3 pesos por litro este martes. Montufar estimó que un precio realista rondaría entre 27.20 y 27.5 pesos, siempre que Pemex baje sus precios TAR y se aprovechen las reducciones bancarias.
Manuel Hernández, empresario con tres estaciones en Guanajuato, alertó sobre las presiones financieras en los pequeños gasolineros. Con márgenes brutos de apenas 1.80 pesos por litro, los costos logísticos de 60 centavos y pérdidas por merma de 30 centavos erosionan rápidamente la rentabilidad. Sumados los gastos de nómina, mantenimiento, comisiones, seguros e impuestos, algunas estaciones operan ya con números negativos. Hernández estimó pérdidas de 20 centavos en zonas urbanas y superiores a un peso en carreteras.
Los grandes operadores pueden subsidiar estaciones menos rentables, pero los pequeños —que representan la mayoría del mercado— carecen de esa capacidad. Ante el escenario, Hernández advirtió sobre posibles recortes de personal, restricción de horarios o cierre de estaciones, además del riesgo de prácticas irregulares como la compra de combustible ilícito.

