Autoridades mexicanas fortalecieron sus acciones para prevenir y atender casos del gusano barrenador del ganado (GBG), una plaga que afecta principalmente a perros, gatos y ganado, especialmente en la Ciudad de México. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, mediante el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), junto con el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), lanzó un programa extenso de capacitación dirigido a médicos veterinarios, estudiantes y público interesado.
El curso denominado “Manejo y tratamiento del Gusano Barrenador del Ganado en perros y gatos” forma parte de una estrategia urgente para controlar esta infestación. Esta iniciativa, apoyada por el gobierno local, se enfoca en fortalecer las competencias técnicas para detectar y tratar casos sospechosos más rápidamente, buscando evitar la propagación y garantizar el bienestar animal.
Durante el programa de formación, que ya ha sumado la participación de más de mil personas, se abordaron temas preventivos y protocolos clínicos, con el fin de capacitar también a asociaciones protectoras de animales y funcionarios. Entre las sedes de los cursos destacan la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, la Federación de Colegios y Asociaciones de Médicos Veterinarios Zootecnistas de México y la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural del Gobierno de la Ciudad de México.
Previo a la entrada de la plaga al territorio nacional, Senasica implementó medidas preventivas, como la construcción de infraestructura para inspección y atención de ganado en la región sur-sureste. Hasta ahora, se han inspeccionado más de cinco millones de cabezas de ganado en el país para detectar y tratar oportunamente a los animales afectados, recibiendo reportes que son atendidos en menos de 24 horas.
Además, con apoyo del Gobierno de Estados Unidos, se han liberado cerca de siete mil millones de moscas estériles del GBG, reduciendo la población de moscas silvestres en áreas clave. Esta acción biológica se suma a la vigilancia activa para controlar la diseminación.
La dependencia mantiene disponible una línea telefónica para reportar incidencias y recibir asesoría especializada, dando así respuesta rápida y coordinada a productores, veterinarios y ciudadanos en general.

