El calor intenso eleva el riesgo de enfermedades diarreicas agudas (EDAS), un problema reiterado durante esta temporada. La Secretaría de Salud alertó sobre el aumento de casos y subrayó la importancia de medidas preventivas para minimizar brotes y complicaciones, como la deshidratación.

Entre las recomendaciones principales figuraron el lavado frecuente de manos, la adecuada limpieza y desinfección de frutas y verduras, así como la correcta conservación de los alimentos. El calor acelera la descomposición de los alimentos, especialmente de aquellos vendidos en puestos ambulantes donde se mantienen a temperatura ambiente por tiempos prolongados, lo que facilita la proliferación de microorganismos que causan las EDAS.

Aunque no se han registrado brotes hasta ahora, se reportan más de 60 mil casos en la región, con mayores incidencia en menores de cinco años. Las zonas con mayor concentración de casos son Tampico, Victoria y Mante. La Secretaría de Salud reiteró que ante cualquier síntoma de diarrea, es fundamental acudir a un centro médico para recibir un tratamiento oportuno, principalmente la hidratación oral con soluciones rehidratantes. La aparición de signos como fiebre alta, boca seca o falta de mejoría indica riesgo de deshidratación y requiere atención urgente.