A partir del próximo 14 de julio entrará en vigor una reforma a la Ley General de Salud que obliga a que la venta de tramadol se realice únicamente con receta médica. Este medicamento, utilizado para tratar dolor moderado a intenso, es un opioide que actúa sobre el sistema nervioso central y puede provocar adicción incluso cuando se consume bajo prescripción médica.

La modificación legal clasifica al tramadol como una sustancia controlada, integrándola en la fracción III del artículo 226 de la Ley General de Salud, la cual regula seis tipos de medicamentos bajo supervisión estricta. Esta decisión sigue recomendaciones internacionales, dado que en 2014 la Administración de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos (FDA) ya catalogó al tramadol como medicamento de control por sus riesgos.

Con esta reforma, los laboratorios tendrán que actualizar su registro sanitario para reflejar la nueva clasificación. Solo las farmacias con licencia para manejar productos controlados podrán vender este medicamento, y la receta médica necesaria podrá surtirse hasta tres veces como máximo. Además, en cada entrega, el farmacéutico deberá sellar la receta y registrar la operación en un libro de control específico. En la tercera dispensación, el establecimiento debe retener la receta para que el médico determine la dosis acorde al tratamiento del paciente.

El tramadol se comercializa en diversas presentaciones, incluyendo marcas genéricas y de farmacias, con precios que varían considerablemente, por ejemplo, una caja de tabletas de 100 miligramos puede costar entre 100 y más de 600 pesos. Esta medida busca evitar su uso indiscriminado y promover una vigilancia más rigurosa para prevenir problemas de salud pública relacionados con su consumo.