Brasil advirtió sobre posibles impactos en su soberanía tras la decisión de Estados Unidos de incluir al Primeiro Comando da Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV) en la lista de organizaciones terroristas extranjeras. Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño, esta medida estadounidense podría tener efectos que van más allá del territorio estadounidense y afectar a ciudadanos, empresas y entidades brasileñas.

En un documento oficial enviado a una comisión de la Cámara de Diputados, la cancillería resaltó que la legislación antiterrorista de Estados Unidos posee mecanismos con alcance extraterritorial. Esto permitiría a EE. UU. aplicar medidas administrativas, judiciales o financieras incluso sin que exista un vínculo directo con su territorio. Brasil teme que estas interpretaciones amplias puedan derivar en consecuencias migratorias, económicas y penales para nacionales brasileños.

Otra de las preocupaciones centrales del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva es la posibilidad de que la lucha contra el terrorismo se use como justificación para acciones de seguridad o militares en territorio brasileño, lo cual sería incompatible con los principios de soberanía e integridad territorial consagrados en el derecho internacional. Por ello, Brasil insistió en la importancia de respetar el principio de no intervención previsto en la Carta de las Naciones Unidas.

El Ejecutivo brasileño mantiene su postura de combatir el crimen organizado mediante cooperación internacional, intercambio de información y coordinación entre autoridades judiciales y policiales. En línea con este enfoque, el país ha establecido canales diplomáticos con Washington para evitar interpretaciones que puedan vulnerar sus competencias soberanas.

A pesar de la medida estadounidense, Brasil continúa clasificando al PCC y al Comando Vermelho exclusivamente como organizaciones de delincuencia organizada, sin reconocerles un estatus terrorista. Estas diferencias reflejan además una creciente tensión en la relación bilateral con Estados Unidos, evidenciada recientemente por respuestas oficiales brasileñas a informes de la Oficina del Representante Comercial estadounidense.