Autoridades federales pararon la extracción ilegal de material pétreo en la comunidad de Jaltomate, Aguascalientes, tras descubrir excavaciones que alcanzaron hasta ocho metros de profundidad sobre el cauce del Río Chicalote. Esta práctica no autorizada modificó de forma drástica el curso natural del río, afectando una superficie superior a 2,349 metros cuadrados y poniendo en riesgo el equilibrio del ecosistema local.

Durante la inspección realizada el pasado junio, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) constató que las excavaciones expusieron las raíces de diversas especies forestales como álamos, sauces, mezquites y huizaches, comprometiendo severamente su supervivencia. Al no contar con la autorización de impacto ambiental emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), se ordenó la clausura total y temporal del sitio inspeccionado.

En el operativo, se aseguró equipo pesado utilizado para la extracción irregular, entre ellos un camión de volteo con capacidad para doce metros cúbicos, dos cribas y una máquina frontal de carga. El uso de estos vehículos facilitaba el aprovechamiento y transporte del material del cauce sin respetar las normativas ambientales.

La extracción de materiales en cuerpos de agua impacta negativamente en el flujo natural del agua y aumenta la erosión del suelo, lo que altera los hábitats de la fauna y flora asociados. Por esta razón, la Profepa inició un procedimiento jurídico-administrativo para aplicar sanciones a los responsables de la afectación.

Se recordó a los sectores productivos y a la ciudadanía que cualquier intervención en zonas federales requiere permisos previos para evitar daños ambientales. Además, se invitó a la comunidad a reportar actividades ilegales que puedan poner en riesgo los recursos naturales, especialmente aquellos que afectan cuerpos de agua como el Río Chicalote.