El patriarca de Grupo Autofin, Juan Antonio Hernández Venegas, habría donado la totalidad de sus 113 empresas a sus dos hijos desde finales de mayo de 2021. La operación se protocolizó ante la Notaría Pública 1 de Pachuca de Soto, en Hidalgo, siendo los beneficiarios Juan Antonio Hernández Páramo y Sule Marina Hernández Páramo. El traspaso incluye negocios en sectores automotor, financiero, turismo y servicios diversos, además de la marca Mi Mezcal y al Deportivo Zacatepec.
Lo que distingue este caso es que la donación ocurrió dos años antes de la venta de Banco Autofin a Kapital Bank, dirigida por René Saúl Farro. En círculos empresariales se especula sobre las motivaciones reales detrás de ceder un imperio en una única operación. Se barajan explicaciones que van desde problemas graves de salud hasta una estrategia deliberada de reacomodamiento de control y protección de activos frente a posibles responsabilidades legales que pudieran derivarse de movimientos corporativos posteriores.
Varios detalles alimentan las incertidumbres. Hernández Venegas continúa presentándose públicamente en ciertos espacios como fundador y propietario de un patrimonio que ya transfirió formalmente. Sus dos hijos mantienen un perfil bajo y una vida discreta, lo que en la jerga empresarial abre la puerta a cuestionamientos sobre si la donación fue meramente nominal para obtener ventajas fiscales sin perder control real de la estructura familiar.
Los reportes también mencionan que René Saúl habría participado en el proceso de traslado de las 113 empresas, aunque su rol específico permanece sin claridad. El conjunto de versiones filtradas deja más interrogantes que respuestas, pero sugiere que el traspaso de Grupo Autofin puede haber implicado consideraciones corporativas, legales y patrimoniales más complejas que una simple decisión hereditaria.

