El último día de mayo presentó un fenómeno lunar poco habitual conocido como Luna Azul, que se produce cuando ocurren dos lunas llenas dentro de un mismo mes calendario. Este evento llamó la atención de observadores alrededor del mundo, quienes aprovecharon la oportunidad para contemplar la segunda luna llena del mes.

Según la NASA, la Luna Azul no implica un cambio en el tono lunar, que permanece en su característico color grisáceo. La denominación se aplica únicamente cuando una segunda luna llena aparece antes de que termine el mes civil, algo que sucede por la diferencia entre el ciclo lunar, de aproximadamente 29,5 días, y la duración variable de los meses tradicionales.

Este fenómeno requirió que la Luna llena inicial, llamada Luna de las Flores, se manifestara al comienzo de mayo, lo que alineó las condiciones para que el último día del mes se presentara la Luna Azul. Esta coincidencia solo ocurre cada dos años y medio, y en esta ocasión fue visible principalmente en zonas con poca contaminación lumínica, donde pudo apreciarse incluso a simple vista.

El término Luna Azul tiene también un trasfondo histórico y cultural. Proviene del inglés medieval, en el que se asociaba a la luna con la idea de "traición" debido a cómo alteraba el conteo de las estaciones, provocando debates que se viralizaron recientemente en redes sociales mexicanas.

Especialistas del Instituto de Astronomía de la UNAM confirmaron que habrá que esperar hasta diciembre de 2028 para presenciar un fenómeno similar. Mientras tanto, el interés popular por los eventos astronómicos se mantiene en crecimiento, convirtiendo la observación del cielo nocturno en una actividad científica y recreativa cada vez más valorada.