Desde su recorrido profesional en la industria textil, María Almazán identificó el impacto humano y ambiental oculto tras la producción masiva de prendas. Tras trabajar en el departamento de compras de una multinacional, donde viajó por Asia y observó las duras condiciones laborales de jóvenes trabajadoras, decidió abandonar ese entorno para investigar modelos alternativos en la moda sostenible.
Ingeniera textil y con formación complementaria en Comunicación Audiovisual e Ingeniería Industrial, Almazán ha dedicado más de quince años a promover prácticas responsables en el sector. Fue pionera en España en abordar la sostenibilidad en la moda cuando pocos lo hacían y colaboró con figuras como la diseñadora Sybilla para implementar cambios en sus procesos productivos.
Desde Vigo, donde reside, lidera ahora un proyecto tecnológico que busca que los consumidores accedan a información transparente sobre la sostenibilidad de las prendas a través de una aplicación innovadora llamada «Hola Vivi». Esta herramienta permite tomar decisiones conscientes al comprar, fomentando un vínculo directo entre el consumidor y el proceso sostenible detrás de la ropa.
La vocación de María Almazán por la justicia y el cuidado social tiene raíces en su infancia, influenciada por sus padres comprometidos con la educación y el derecho. Esta base le permitió desarrollar una mirada crítica sobre los estándares éticos de la industria textil y apostar por la educación del consumidor como motor de cambio.
Su experiencia práctica incluye un periodo en Irlanda colaborando con modistas y estilistas, además de dirigir durante dos años la Fundación Fabrics For Freedom, creada por Sybilla para promover la moda ética. Esta trayectoria la ha consolidado como una referente en el activismo textil, enfocada en demostrar que la creatividad y la responsabilidad pueden coexistir sin perder calidad ni belleza.

