La presidenta Claudia Sheinbaum y el rey Felipe VI se reunieron en Palacio Nacional, dando inicio a una nueva etapa en la relación entre México y España tras años de tensiones diplomáticas. El encuentro se destacó por un diálogo abierto sobre la importancia de los pueblos originarios en la historia y la identidad mexicana, un tema que la mandataria priorizó para fortalecer los lazos culturales y políticos.
Ambos líderes encabezaron la ceremonia protocolaria con la interpretación de los himnos nacionales, reafirmando el compromiso formal para reanudar el diálogo bilateral. La presidenta recordó que en México viven aproximadamente 28 millones de personas indígenas que hablan 69 lenguas originarias, a quienes consideró centrales para la construcción de una justicia histórica y un reconocimiento que se mantiene vigente y necesario.
El encuentro se produce en un contexto marcado por un distanciamiento que comenzó en el sexenio anterior, cuando México solicitó una disculpa oficial por los agravios cometidos durante la Conquista, sin obtener respuesta. La ausencia del rey Felipe VI en la toma de protesta de Sheinbaum prolongó el enfriamiento diplomático. Sin embargo, fue la referencia del monarca a los abusos históricos en un acto en Madrid lo que facilitó el relanzamiento del diálogo.
Como resultado de la reunión, se acordó promover el reconocimiento de los pueblos originarios en la agenda de la próxima Cumbre Iberoamericana, además de impulsar una agenda conjunta de cooperación en comercio, cultura y proyectos sociales que favorezcan la colaboración entre ambos países. Este nuevo capítulo busca superar las diferencias del pasado y fortalecer vínculos en sectores clave para ambas naciones.

