Morena formalizó un juicio electoral que busca la nulidad de los 16 distritos locales en Coahuila obtenidos por el PRI en las recientes elecciones. El partido denunció múltiples irregularidades, entre ellas la compra y coacción del voto mediante el uso de códigos QR, la intervención de servidores públicos, así como la difusión de propaganda calumniosa y actos de violencia política por razones de género.

En su impugnación, Morena señaló que también existió un uso electoral indebido de programas sociales, intimidación hacia votantes y un rebase de los topes de campaña. Argumentó que se detectaron irregularidades en 962 casillas, lo que representa más del 20% del total. Por esta razón, interpuso denuncias ante distintas autoridades, como la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales de la Fiscalía General de la República (FGR), la Unidad Técnica de Fiscalización del Instituto Nacional Electoral (INE) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), para investigar la procedencia de los recursos vinculados a estos actos.

Morena calificó la compra de votos como un delito electoral grave y solicitó que las autoridades electorales, financieras y judiciales actúen con rigor y transparencia para esclarecer estos hechos. Por su parte, el PRI, a través de su dirigente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, rechazó las acusaciones y aseguró que respetará la voluntad popular expresada en las urnas, acusando a Morena de intentar presionar instituciones y crear narrativas para justificar su derrota.