NVIDIA presentó durante el Computex 2026 su nuevo sistema en chip (SoC) RTX Spark, diseñado para transformar el mercado de portátiles Windows. Este procesador combina una CPU y una GPU de alto rendimiento en una única pastilla de silicio, una integración que hasta ahora era poco común en el ecosistema Windows basado en ARM.
El chip reúne una CPU ARM de 20 núcleos desarrollada junto con MediaTek y una GPU con arquitectura Blackwell compuesta por 6.144 núcleos CUDA, lo que garantiza un rendimiento destacado, incluso en las tareas gráficas más exigentes. Gracias a la tecnología NVLink-C2C de interconexión, la comunicación entre la CPU y la GPU es altamente eficiente, eliminando cuellos de botella típicos en sistemas tradicionales.
Otro punto fuerte de RTX Spark es su arquitectura unificada de memoria LPDDR5X, que puede alcanzar hasta 128 GB con un ancho de banda de 300 GB/s compartido entre el procesador y la gráfica. Esta característica favorece la ejecución fluida de aplicaciones complejas y aumenta la capacidad para manejar cargas de trabajo masivas sin degradar el rendimiento.
En materia de inteligencia artificial, NVIDIA ha equipado el chip con una potencia de cálculo que supera el petaflop, permitiendo ejecutar modelos de IA avanzados localmente. Esto abre la puerta a asistentes personales y agentes de software que operan sin necesidad de conexión constante a la nube, protegiendo la privacidad y ofreciendo respuestas inmediatas con una ventana de contexto de hasta un millón de tokens.
El desarrollo de RTX Spark apunta a ofrecer una experiencia Windows sobre ARM que deje de ser un experimento limitado para convertirse en una alternativa viable y masiva. Para ello, NVIDIA colabora con Microsoft con el fin de optimizar el sistema operativo y acelerar la incorporación de funcionalidades basadas en IA nativa, acercando la interacción con agentes inteligentes al usuario cotidiano.

