Samsung sorprendió con la llegada del Galaxy Z Fold 8, un teléfono plegable que abandona el formato alargado tradicional para adoptar una proporción más cuadrada y compacta, similar a un pasaporte. Este cambio apunta a mejorar la experiencia visual en contenidos verticales y la productividad multitarea.

El dispositivo busca adaptarse a las tendencias actuales, donde el consumo de vídeos cortos en plataformas como TikTok, Instagram Reels o YouTube Shorts es predominante. Para ello, incorpora una pantalla exterior de 5,5 pulgadas con formato 10:16, ideal para navegar y visualizar contenido en vertical con comodidad.

Al abrir el Galaxy Z Fold 8, se despliega un panel interno de 7,6 pulgadas con relación 4:3 que facilita la reproducción inmersiva de series y películas, además de permitir trabajar con múltiples aplicaciones simultáneamente, un aspecto clave para usuarios intensivos en productividad móvil.

Este plegable es el más ligero fabricado por Samsung hasta ahora, con un peso de 201 gramos y un grosor de 4,5 milímetros cuando está abierto. La bisagra fue rediseñada para minimizar el pliegue visible y aumentar la durabilidad, respondiendo a uno de los principales reclamos de quienes usaron modelos anteriores.

Las pantallas cuentan con tecnología Dynamic AMOLED 2X; la externa tiene resolución Full HD+ y tasa de refresco adaptativa de 1 a 120 Hz, protegida con Gorilla Glass Ceramic 2, mientras que la interna ofrece resolución QXGA+ y la misma fluidez de 120 Hz. Este redimensionamiento reduce las barras negras al reproducir vídeos verticales, ofreciendo mayor inmersión y mejor ergonomía al sostenerlo cerrado, al asemejarse a una libreta de bolsillo.

En cuanto al rendimiento, el Galaxy Z Fold 8 integra el procesador Snapdragon 8 Elite Gen5 for Galaxy, fabricado en 3 nanómetros, que mejora la velocidad de la CPU en un 10%, la GPU en un 60%, y acelera la inteligencia artificial interna hasta 6,9 veces. Ofrece configuraciones de 12 o 16 GB de RAM y almacenamiento de 256 GB, 512 GB o 1 TB.

La batería aumenta ligeramente respecto a modelos anteriores, con una capacidad de 4.800 mAh, y permite carga rápida de 45 W además de carga inalámbrica inversa, facilitando así la alimentación de otros dispositivos sin cables.

Con este rediseño y especificaciones, Samsung busca posicionar al Galaxy Z Fold 8 como un dispositivo versátil, tanto para consumo de multimedia como para actividades laborales exigentes, reflejando la evolución del uso del móvil en la actualidad.