Starlink, el servicio de internet satelital de SpaceX, continúa su expansión en Argentina con una reciente autorización para utilizar nuevas bandas de frecuencia no asignadas previamente al servicio fijo por satélite. Esta medida responde a la creciente demanda de usuarios, especialmente en áreas donde la conectividad por fibra óptica es limitada o inexistente.

La resolución del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) permitirá a Starlink aumentar significativamente su capacidad de transmisión, reduciendo interrupciones y mejorando la experiencia de miles de hogares y empresas en el país. Sin embargo, la empresa deberá operar bajo estrictas normas internacionales para evitar interferencias con otros servicios sensibles, como la radioastronomía, y cumplir con regulaciones sobre emisiones no ionizantes.

Argentina se ha vuelto un mercado estratégico para la compañía. A pesar de operar oficialmente por un tiempo relativamente corto, Starlink superó las 700.000 cuentas activas, con un crecimiento que ronda el 2% semanal. Sorprendentemente, más del 60% de los usuarios son habitantes urbanos que prefirieron el servicio satelital frente a las conexiones tradicionales, afectadas a menudo por cortes y fallas técnicas.

Esta ampliación beneficia principalmente a sectores rurales y productivos como la minería y el turismo, que requieren conexiones estables en zonas remotas para mantener su operatividad. Así, el despliegue de constelaciones de satélites en órbita baja deja de ser una promesa futurista y se consolida como una solución accesible y confiable para millones de argentinos.