Tigres logró una victoria cerrada sobre Nashville en la primera semifinal de la CONCACAF Champions Cup. El gol de la diferencia llegó al minuto 32, cuando Ángel Correa tomó el balón fuera del área y ejecutó un potente zurdazo que se metió en el fondo de la red para el 0-1 que silenció al estadio local.

El partido fue de baja intensidad ofensiva pero alta tensión. Nashville arrancó con agresividad desde los primeros minutos. Al sexto de juego, el equipo local marcó, pero la anotación fue anulada por una intervención irregular de Reed Baker-Whiting en la jugada previa. Luego, al minuto 26, Cristian Espinoza generó peligro con un disparo dentro del área que Nahuel Guzmán contuvó con seguridad.

Tigres respondió con claridad. Tres minutos después, Juan Brunetta tuvo una llegada clara que fue neutralizada por el guardameta rival. El equilibrio se mantuvo hasta que Correa resolvió el encuentro con su zurdazo letal.

En los momentos finales de la primera mitad, Tigres pudo ampliar. Al minuto 39, Ozziel Herrera conectó un remate de cabeza que el arquero local contenió sin inconvenientes. Para el segundo tiempo, el encuentro bajó en intensidad. Tigres optó por un juego más cauteloso, priorizando el orden defensivo sobre el riesgo ofensivo, lo que generó pocos momentos destacados.

Con esta ventaja, Tigres recibe la vuelta el martes 5 de mayo en el Estadio Universitario, donde buscará sellar su clasificación a la gran final. El siguiente compromiso de los Felinos será el sábado en casa frente a Chivas por los cuartos de final del Clausura 2026.