Un equipo de investigadores del Baylor College of Medicine ha identificado el mecanismo celular responsable de que las metástasis óseas resistan a los tratamientos oncológicos habituales. El hallazgo, publicado en la revista Cell, revela que ciertos macrófagos activados por el receptor de estrógenos alfa cumplen un rol decisivo en la protección del tumor dentro del hueso.
Las metástasis óseas son células cancerosas que migran desde un tumor primario hacia el tejido óseo. Sin cura definitiva, el abordaje actual se centra en cronificar la enfermedad y mejorar la calidad de vida. El nuevo descubrimiento explica por qué estos tumores logran evadir las defensas inmunitarias en el microambiente óseo, a diferencia de lo que ocurre en otros órganos como pulmón, hígado o cerebro.
Los científicos comprobaron que las células cancerosas transmiten ácidos grasos que activan el receptor ERα en los macrófagos, transformándolos en elementos inmunosupresores. Estos macrófagos modificados actúan como barrera física y química contra la infiltración de células T, impidiendo que el sistema inmunitario ataque el tumor. "El hallazgo distingue de forma clara a las metástasis óseas frente a las desarrolladas en otros órganos, donde los patrones inmunitarios difieren", explica el profesor Xiang Zhang, director del estudio.
En modelos murinos, la eliminación genética del ERα de los macrófagos redujo marcadamente la colonización tumoral del hueso, ralentizó el crecimiento del tumor y disminuyó las metástasis secundarias en otros órganos, sin alterar la estructura ósea normal.
Los investigadores evaluaron además el potencial de terapias existentes. El fulvestrant, un fármaco aprobado por la FDA que degrada los receptores de estrógenos, permitió que las células T inmunitarias accedieran nuevamente a las lesiones metastásicas óseas y destruyeran células tumorales. "El bloqueo del ERα no solo es eficaz, sino que no compromete la salud ósea básica", señala Fengshuo Liu, primer autor del trabajo, subrayando que este enfoque no genera los efectos secundarios de otras alternativas terapéuticas.

