Vecinos de la calle Álamos y la zona de Brenamiel en San Jacinto Amilpas difundieron videos en redes sociales documentando las consecuencias de las lluvias caídas el fin de semana: calles convertidas en lodazales, viviendas inundadas y vialidades anegadas. Cuatro días después de los eventos registrados entre jueves y viernes, denunciaron que el municipio no ha proporcionado apoyo alguno pese a los daños materiales generalizados.

Según relatos de los afectados, el taponamiento de un arroyo de respuesta rápida fue determinante en la magnitud de los encharcamientos. Los pobladores señalan que la falta de desazolve preventivo por parte de la autoridad municipal permitió que el agua buscara otras salidas, inundando casas y calles apenas revestidas. "El municipio no nos toma en cuenta porque estamos lejos de la cabecera municipal", explicó uno de los habitantes en los videos divulgados.

Las inundaciones dejaron un saldo de al menos una persona fallecida en la zona limítrofe entre San Jacinto Amilpas y el municipio de Oaxaca de Juárez, quien intentaba cruzar por un arroyo durante las precipitaciones. El arroyo en cuestión corre desde las partes altas de la colonia del Maestro y Pueblo Nuevo hacia la zona afectada.

Los vecinos también evidenciaron un basamento de concreto que presumiblemente fue dispuesto años atrás para la construcción de un puente, pero quedó abandonado. En la actualidad, el sedimento y los desechos que atravesaron la carretera 190 dejaron barro y charcos en Brenamiel, agravando las condiciones de transitabilidad.

La denuncia pública se dirigió contra el presidente municipal, Alejandro Díaz Díaz, acusándolo de incumplimientos en materia de obra pública, particularmente en pavimentación de calles. Los afectados indicaron que han costeado de su propio bolsillo tanto el retiro de escombros tras las inundaciones como trabajos previos de encementado en sus vialidades. Pese a los daños, la presencia de la burocracia municipal en la zona ha sido nula.