El lanzador cubano Aroldis Chapman logró un hito histórico al convertirse en el pitcher con más ponches en la historia de las Grandes Ligas, durante un partido en el que Boston Red Sox derrotó a Los Angeles Angels por cinco carreras a dos. Chapman alcanzó esta cifra tras ponchar a Denzer Guzmán en la novena entrada con un sinker a noventa y ocho millas por hora, rompiendo un récord que permanecía vigente desde hacía más de cincuenta años.

Con este ponche número mil trescientos sesenta y cuatro, Chapman dejó atrás la antigua marca de mil trescientos sesenta y tres abanicados, que pertenecía a Hoyt Wilhelm, miembro del Salón de la Fama. La hazaña fue celebrada con entusiasmo por la afición, que reconoció la relevancia de este logro en la carrera del lanzador zurdo.

La actuación del cerrador cubano fue determinante para asegurar la victoria de Boston, sumando su salvamento número diecisiete en esta temporada. Su control en la parte final del encuentro permitió dominar la doble matanza que selló el triunfo de su equipo. Además, la ofensiva de los Red Sox contribuyó significativamente en el marcador.

El jugador de cuadro Romy González destacó con tres imparables y un triple productor que impulsaron las carreras que le dieron ventaja a Boston. Caleb Durbin, prospecto del equipo, también aportó con un cuadrangular solitario que amplió la diferencia en la pizarra. En tanto, el abridor Jake Bennett tuvo una sólida labor sobre el montículo, lanzando siete entradas y aceptando solo dos carreras, lo que fortaleció la posición del equipo para consolidar el resultado.

Este triunfo no solo refuerza la campaña de Boston Red Sox, sino que además cimenta el legado de Aroldis Chapman como uno de los cerradores más prolíficos en la historia del béisbol moderno. Su récord de ponches es una prueba de su dominio y consistencia en la lomita a lo largo de su carrera en las Grandes Ligas.