El Río Breogán puso fin a una sequía de más de dos décadas sin ganar al Real Madrid en el Palacio, con un marcador final de 97-101. El equipo gallego supo capitalizar las debilidades defensivas del conjunto local durante gran parte del partido, especialmente entre el segundo y último cuarto, donde anotó 86 puntos.
La ausencia de jugadores clave del Real Madrid, como Edy Tavares, Usman Garuba, David Kramer y Gabriel Deck, afectó notablemente el desempeño defensivo. A pesar de esto, Sergio Llull con 20 puntos y Alex Len con 17 puntos y nueve rebotes fueron los principales referentes ofensivos del equipo blanco. Sin embargo, el esfuerzo no resultó suficiente frente a la eficacia del visitante.
Desde el inicio, el Real Madrid mostró intensidad ofensiva con Mario Hezonja y Chuma Okeke en el quinteto inicial, alcanzando una ventaja temprana de ocho puntos. Pero el Breogán respondió rápidamente con tiros claves de Aleksandar Aranitovic y Francis Alonso, quedando el marcador apretado al finalizar el primer cuarto.
El segundo período se caracterizó por un intercambio constante de anotaciones y deficiencias defensivas en ambos equipos. Alberto Abalde fue el máximo anotador madridista en ese tramo con siete puntos, pero la entrega del Breogán permitió mantenerse en partido y acercarse en el marcador para entrar al descanso con solo tres puntos de desventaja.
En el tercer cuarto, el Breogán tomó el control al aprovechar que el Real Madrid no logró ajustar su defensa. Bakary Dibba y Dominik Mavra se afirmaron como figuras clave, con Mavra sumando triples decisivos que pusieron a su equipo por delante justo antes del último episodio.
El último cuarto fue un tironeo constante, donde la ofensiva visitante no bajó su ritmo, anotando 28 puntos. Los errores defensivos del Madrid se hicieron patentes, lo que permitió al Breogán aumentar la diferencia. Pasajes como tiros libres convertidos por Aranitovic y un alley-oop de Danko Brankovic tensaron el encuentro y forzaron al entrenador Sergio Scariolo a pedir tiempo muerto.
A pesar de la reacción del Madrid que acortó distancias en los minutos finales, la precisión y valentía de jugadores como Brankovic y DeWayne Russell aseguraron la victoria del Breogán, que terminó administrando una diferencia de cuatro puntos cuando expiró el tiempo.

