El Gran Premio de Mónaco tuvo un giro inesperado para Checo Pérez cuando la FIA le impuso una sanción de Drive-Through por cometer dos infracciones en la largada que comprometieron su rendimiento en la carrera. A pesar de haber mejorado posiciones en la salida, el piloto mexicano perdió valiosos segundos al tener que cumplir esta penalización.

Durante la formación inicial, la organización detectó que Checo Pérez ocupó indebidamente la posición del piloto brasileño Gabriel Bortoleto, lo que lo colocó ilegalmente en el puesto 16. Además, el mexicano ejecutó una salida en falso al acelerar antes de que se apagaran las luces del semáforo, una acción prohibida en la regulación de la Fórmula 1.

Como resultado de estas dos faltas, la FIA decidió que Pérez debía pasar por el pit lane sin detenerse pero respetando el límite de velocidad de 60 km/h impuesto en esta zona. En un circuito tan estrecho y complicado para adelantar como el de Montecarlo, la sanción le costó cerca de 20 segundos de tiempo, afectando notablemente sus posibilidades de avanzar.

El Drive-Through es una penalización habitual en la Fórmula 1 que obliga al piloto sancionado a circular por el pit lane sin detenerse, sirviendo como castigo que puede ser más o menos perjudicial según las características del circuito. En el caso de Mónaco, su corto pit lane y la dificultad para rebasar otros autos intensificaron el impacto negativo sobre la carrera de Checo Pérez.