La selección española sub-19 volvió a coronarse campeona de Europa tras imponerse a Alemania en un partido que reflejó la fortaleza táctica y la calidad individual de sus jóvenes futbolistas. El triunfo dejó atrás la decepción del año anterior y subrayó la continuidad del éxito en las divisiones inferiores.
El gol que abrió el marcador llegó justo al final del primer tiempo, cuando Hugo López, delantero del Villarreal, aprovechó un rebote tras un disparo al palo para adelantar a La Rojita. La primera parte mostró un duelo cerrado, con Alemania intentando imponer presión sin lograr superar la dupla defensiva española conformada por Cuenca y Mario Rivas.
Tras el descanso, España amplió su ventaja gracias a un remate de cabeza de Mario Rivas, que conectó un centro preciso en una jugada de balón parado. Este segundo tanto desató la reacción alemana, que salió con fuerza para tratar de descontar, pero encontró en el portero Manu González, del Betis, un implacable muro que no permitió goles en todo el torneo.
El partido fue un choque intenso entre dos generaciones con futuro prometedor, con jugadores destacados como Otto Stange, máximo goleador alemán, y Xavi Espart, el motor español, cuya salida del campo debilitó el control de España, aunque el resto del equipo supo mantener la ventaja. Thiago Pitarch y Quim Junyent, MVP del torneo y reciente fichaje del Almería, también fueron piezas claves en la organización del juego.
Esta victoria subraya el trabajo constante en las categorías inferiores españolas, que ya habían obtenido un doblete en otras divisiones. La final sirvió además para demostrar la eficacia del planteamiento defensivo y la importancia del balón parado como recurso decisivo en partidos ajustados.

